Sunday, March 1, 2015

I am Fat. Soy gorda. Oh, I look so ugly. Ay, que me veo tan fea ---> English and Spanish

Español -- English version follows, right here.

"Ay, que me veo vieja!"  "Ay que soy tan gorda!"  "Me veo horrible hoy!

Los que me conocen saben que soy muy apasionada sobre lo que considero el auto destrucción de nuestros almas por medio de juzgarnos: "Ay, que me veo vieja!"  "Ay que soy tan gorda!"  "Me veo horrible hoy!"

Los que me conocen saben que soy muy apasionada sobre lo que considero el auto destrucción de nuestros almas por medio de juzgarnos en comparación a valores comunes en las cuales ni siquiera creemos. 

Últimamente, han habido motivos de ecribir con relación a ello, y cada día pasa algo que más me conmueve, más ma apasiona, que tiene que ver con este mundo de auto-traición.

Soy miembro de un grupo de unos 600 personas. Alguien propuso que pusiéramos fotos de nuestras caras para conocernos más. Pues, sí, muchas personas pusieron sus fotos, pero un 90% de ellos incluían explicaciones por “cuán feos están" en dichas fotos.

HAY QUE ENTERRAR ESTE HÁBITO. NOS ESTAMOS DESTRUYENDO.

Empiezo con un poco de mi historia: Crecí con una fuerte inculcación de creencias. Una, una que era muy fuerte fue que la apariencia cuenta mucho…y había que siempre, siempre preocuparnos de ella. Aprendí como pequeña niña que mi valor como persona en la tierra, de alguna forma, tenía que ver con lo físico. Con mi cuerpo, con mi cara.

De joven, ni me daba cuenta que la misma vida se me marchitaba cada vez que decidí, por ejemplo, no participar en algo, o que no iría a “x” parte…TODO PORQUE ME SENTÍA “FEA."

Estaba convencida de mi falla -- mi apariencia -- y trabajé duro para controlar lo que vería el mundo externo. Empecé a pasar mucho tiempo ante el espejo, decidiendo si valía la pena como persona por mérito de mi cara. Mi cuerpo? Por tiempo, estando joven, tenía un cuerpo muy hermoso. Pero no lo sabía, y me limité en muchas cosas por el no querer que el mundo descubriera que en verdad, era un pedazo de basura. 

Pasa casi tanto con los hombres hoy en día que a las mujeres. Vaya lástima…¡vamos para atrás! En el hilo de esta conversación, también, muchos de los hombres explicaban, o justificaban su foto: “Me veo viejo hoy, pero…” o “Sé que me miro cansado, pero…” o “era guapo, ya soy viejo."

¿Qué podemos hacer para salir de la prisión de la vanidad? Vountariamente, ofrecemos, con el alma en la mano, cualquier excusa por nuestra imperfección. Nos disculpamos por nuestro existir. La mujer que lee estas palabras sabe, bien, que ofrece estas débiles palabras demasiadas veces al día: "I’m sorry!  “Ay, persona…"

Tenemos que CESAR con estas auto-traiciones. 

Hasta estamos, guste o no — enseñando a nuestros hijos estos valores de basura. Cada vez que suplicas disculpas por tu apariencia, les estás enseñando que nuestro valor reside en nuestras apariencias. NO THANK YOU.

¿Qué pasa con el niño que no sea guapo? La niña que es gordita? Cuando insistimos, egoístamente, en seguir con nuestras palabras negativas sobre las caras y los cuerpos, y pero — con respeto a nosotros mismos, jugamos el papel de profesores: ellos captan el mensaje feísimo: “Tú no eres nada si no te ves perfecto.” Si eres un poco diferente, NO ERES NADA.

Aceptamos, sin cuestionar, estos valores. En la boca, dijimos que no, pero en la misma exhalación, murmuramos, “Ay, per soy más gorda que una vaca,” o “Ay, no me miren, que me veo horrible.” "

Todo definido por la vacía sociedad que no sabe de las cosas verdaderamente valiosas.  Y ESTAMOS TRAGANDONOSLO. 

NO SOY UNA TONTA. YA BASTA. 

Voy a batallar esta tendencia el resto de mi vida. Pero me niego irme a la tumba siendo simplemente otra mujer que se desprecia sin pensarlo dos veces. NO, no, y NO.

Cuantas veces al día dejas que estas señales de nuestro lavado de cerebro en tales palabras?

¿Quieren que sus hijos continúen con el destructivo hábito?



Si somos personas que proclamamos no valorar a la gente por su físico, entonces, como sigue que con nosotros mismos, empleamos exactamente los valores que lamentamos? Es una contradicción, y nos hace mentirosos. Si no podemos aplicar los valores que anunciamos como nuestros, entonces, somos bobos, y nuestras palabras no significan nada. 

Aquí tengo que contarles que una cosa irónica y tan simbólico es que cuando caí con las dos cánceres, que me dejaron minusválida, perdí casi 70 libras. Estando horriblemente enferma, no pueden imaginar las muchas veces que me decían, "Pero mírate, guapa, ¡ya con ese cuerpito tan bueno!" "¡Ya te ves súper bien...hombre, tan esbelta!" "Wow Joana, wow! Estás flaca y hermosa!"

YO ESTUVE SANA CON MIS 180 LIBRAS.  Por constante nauseas y vómitos, no puedo ganar peso ya, y estoy débil y marchitada. Pero según las ideas de esas personas, estoy mucho "mejor" porque ya estoy flaquísima. Me sacudo la cabeza, y pregunto, "¿Qué falló?

Mi amada, y infinitamente extrañada Madre era una mujer exquisita. No simplemente era guapa, pero más,  una artista, y era la persona más profunda, mas benévola…y la escuchaba yo diciendo, muchas veces al día, “I’m an old bag lady.” “I look frightful.” “I should put a bag on my head” (traducción: "Soy como una <<homeless>>. Me veo horripilante. Debo poner un saco sobre la cabeza").

Me rompía el corazón. Y aunque ella NUNCA quisiera que yo me sintiere esto sobre mí misma, sirvió sus palabras, y las interioricé. Aprendí y asimilé, que no importan tus valores si eres fea. La cara y el cuerpo llegaron a ser mis varas de medir lo importante.

VAYA lástima, vaya perdida de VIDA. Tantas cosas que no hice en mi vida de guapa joven, por estar convencida de mi presentación repugnante. Días que ni salía de la casa por haberme visto en el espejo, y haber visto algo tan imperfecta. Una cosa, pedazo de nada,  que no se merecía la atención de nadie.

Empiecen aquí — PAREN de expresar en voz alta esas palabras. Si lo piensan, bueno. Pero dar vida a estos sentimientos les da PODER. En respetuoso silencio, podemos tratar de renovar lo que es un auto-amor. El respeto por tener vida, por respirar, por poder gozar de las cosas que alumbran nuestros corazones.

YA BASTA CON “Lo siento.” YA BASTA con las explicaciones por nuestra fealdad. YA BASTA con pintarnos como los demás que efectivamente juzgan a las personas según como se ven. 


NO MAS. da — y debe dar — vergüenza que haya esta parte fea en tantas personas como tú y yo. Es hora de cambiarlo.s en comparación a valores comunes en las cuales ni siquiera creemos. 

Últimamente, han habido motivos de ecribir con relación a ello, y cada día pasa algo que más me conmueve, más ma apasiona, que tiene que ver con este mundo de auto-traición.

Soy miembro de un grupo de unos 600 personas. Alguien propuso que pusiéramos fotos de nuestras caras para conocernos más. Pues, sí, muchas personas pusieron sus fotos, pero un 90% de ellos incluían explicaciones por “cuán feos están" en dichas fotos.

HAY QUE ENTERRAR ESTE HÁBITO. NOS ESTAMOS DESTRUYENDO.

Empiezo con un poco de mi historia: Crecí con una fuerte inculcación de creencias. Una, una que era muy fuerte fue que la apariencia cuenta mucho…y había que siempre, siempre preocuparnos de ella. Aprendí como pequeña niña que mi valor como persona en la tierra, de alguna forma, tenía que ver con lo físico. Con mi cuerpo, con mi cara.

De joven, ni me daba cuenta que la misma vida se me marchitaba cada vez que decidí, por ejemplo, no participar en algo, o que no iría a “x” parte…TODO PORQUE ME SENTÍA “FEA."

Estaba convencida de mi falla -- mi apariencia -- y trabajé duro para controlar lo que vería el mundo externo. Empecé a pasar mucho tiempo ante el espejo, decidiendo si valía la pena como persona por mérito de mi cara. Mi cuerpo? Por tiempo, estando joven, tenía un cuerpo muy hermoso. Pero no lo sabía, y me limité en muchas cosas por el no querer que el mundo descubriera que en verdad, era un pedazo de basura. 

Pasa casi tanto con los hombres hoy en día que a las mujeres. Vaya lástima…¡vamos para atrás! En el hilo de esta conversación, también, muchos de los hombres explicaban, o justificaban su foto: “Me veo viejo hoy, pero…” o “Sé que me miro cansado, pero…” o “era guapo, ya soy viejo."

¿Qué podemos hacer para salir de la prisión de la vanidad? Vountariamente, ofrecemos, con el alma en la mano, cualquier excusa por nuestra imperfección. Nos disculpamos por nuestro existir. La mujer que lee estas palabras sabe, bien, que ofrece estas débiles palabras demasiadas veces al día: "I’m sorry!  “Ay, persona…"

Tenemos que CESAR con estas auto-traiciones. 

Hasta estamos, guste o no — enseñando a nuestros hijos estos valores de basura. Cada vez que suplicas disculpas por tu apariencia, les estás enseñando que nuestro valor reside en nuestras apariencias. NO THANK YOU.

¿Qué pasa con el niño que no sea guapo? La niña que es gordita? Cuando insistimos, egoístamente, en seguir con nuestras palabras negativas sobre las caras y los cuerpos, y pero — con respeto a nosotros mismos, jugamos el papel de profesores: ellos captan el mensaje feísimo: “Tú no eres nada si no te ves perfecto.” Si eres un poco diferente, NO ERES NADA.

Aceptamos, sin cuestionar, estos valores. En la boca, dijimos que no, pero en la misma exhalación, murmuramos, “Ay, per soy más gorda que una vaca,” o “Ay, no me miren, que me veo horrible.” "

Todo definido por la vacía sociedad que no sabe de las cosas verdaderamente valiosas.  Y ESTAMOS TRAGANDONOSLO. 

NO SOY UNA TONTA. YA BASTA. 

Voy a batallar esta tendencia el resto de mi vida. Pero me niego irme a la tumba siendo simplemente otra mujer que se desprecia sin pensarlo dos veces. NO, no, y NO.

Cuantas veces al día dejas que estas señales de nuestro lavado de cerebro en tales palabras?

¿Quieren que sus hijos continúen con el destructivo hábito?



Si somos personas que proclamamos no valorar a la gente por su físico, entonces, como sigue que con nosotros mismos, empleamos exactamente los valores que lamentamos? Es una contradicción, y nos hace mentirosos. Si no podemos aplicar los valores que anunciamos como nuestros, entonces, somos bobos, y nuestras palabras no significan nada. 

Aquí tengo que contarles que una cosa irónica y tan simbólico es que cuando caí con las dos cánceres, que me dejaron minusválida, perdí casi 70 libras. Estando horriblemente enferma, no pueden imaginar las muchas veces que me decían, "Pero mírate, guapa, ¡ya con ese cuerpito tan bueno!" "¡Ya te ves súper bien...hombre, tan esbelta!" "Wow Joana, wow! Estás flaca y hermosa!"

YO ESTUVE SANA CON MIS 180 LIBRAS.  Por constante nauseas y vómitos, no puedo ganar peso ya, y estoy débil y marchitada. Pero según las ideas de esas personas, estoy mucho "mejor" porque ya estoy flaquísima. Me sacudo la cabeza, y pregunto, "¿Qué falló?

Mi amada, y infinitamente extrañada Madre era una mujer exquisita. No simplemente era guapa, pero más,  una artista, y era la persona más profunda, mas benévola…y la escuchaba yo diciendo, muchas veces al día, “I’m an old bag lady.” “I look frightful.” “I should put a bag on my head” (traducción: "Soy como una <<homeless>>. Me veo horripilante. Debo poner un saco sobre la cabeza").

Me rompía el corazón. Y aunque ella NUNCA quisiera que yo me sintiere esto sobre mí misma, sirvió sus palabras, y las interioricé. Aprendí y asimilé, que no importan tus valores si eres fea. La cara y el cuerpo llegaron a ser mis varas de medir lo importante.

VAYA lástima, vaya perdida de VIDA. Tantas cosas que no hice en mi vida de guapa joven, por estar convencida de mi presentación repugnante. Días que ni salía de la casa por haberme visto en el espejo, y haber visto algo tan imperfecta. Una cosa, pedazo de nada,  que no se merecía la atención de nadie.

Empiecen aquí — PAREN de expresar en voz alta esas palabras. Si lo piensan, bueno. Pero dar vida a estos sentimientos les da PODER. En respetuoso silencio, podemos tratar de renovar lo que es un auto-amor. El respeto por tener vida, por respirar, por poder gozar de las cosas que alumbran nuestros corazones.

YA BASTA CON “Lo siento.” YA BASTA con las explicaciones por nuestra fealdad. YA BASTA con pintarnos como los demás que efectivamente juzgan a las personas según como se ven. 



NO MAS. da — y debe dar — vergüenza que haya esta parte fea en tantas personas como tú y yo. Es hora de cambiarlo.

Fotos abajo.


Inglés:


I AM FAT

Another thing that women do — and lamentably, these days, men, too, which is profoundly destructive to our beings, male and female. I will addess women here, but my ideas are equally applicable to men.

When we mutter, cry, yell, proclaim, insist, opine, or otherwise express, “I AM FAT! EWWWWW!” It is one of the most destructive things that can be said about any HUMAN.

First, most people who whine about this are NOT “fat.” Perhaps they aim to be waif-thin, but frankly, the vast majority of women’s comments about how grossly fat they are, how disgusting they are because they are “fat,” etc. (ad *nauseam*) are not only simply FALSE, based in pure, straight up vanity (not a pleasant trait, though we all have it), but deeply, deeply destructive, to other women first, and to men also.

I have several friends who are quite fat (50-100 lbs overweight). Some are OK with it others are not. Can you imagine what it is like for people who truly ARE fat, to listen to vain women, who’d like to lose 10-20 pounds, or get that washboard belly, talking about how “disgusting,” “gross,” and “repugnant” they are because of their FATNESS? What does this say about women who ARE fat, or not as good looking as our plastic-surgery dolls?

How do my fat friends feel about this rampant language on the tongues of countless UN-"FAT” women and men? Not very good at all. One told me that she often feels that she doesn’t deserve to exist on the planet. I believe that I would feel the same, and intact *have* felt this way, when at my heaviest (5’4”; 180 lbs.). The negative, corrosive language is completely accepted, and it is OK, if not encouraged, that we speak like this. You women know this. It is everywhere. And we volunteer ourselves as the very first ones to speak this way about ourselves! 

If you believe that you are a women who wants for women to be free and happy, not to be objectified, not to be seen as mere pieces of MEAT, well start with *your own language.* STOP the BS about how “disgusting” you are, and much you hate your body. 

If you want to lose weight, do it. If you want to starve yourself, do it. But do not promote the hatred of women’s natural bodies and those who may not be as fortunate as you. Every time you utter the constantly repeated self-demeaning comments and self-cut-downs, you are not only betraying yourself, but you are betraying ALL women. We are MORE than that, right?

I pray that it is so.

Just had to say it. Comments about people’s physical selves are empty and meaningless, if not hurtful, devastating, and massively destructive on many levels. What are we teaching our children? And God save the children who aren’t perfect-looking, or are pudgy. In the world of fat haters, and ugly-people haters, they are unwelcome. Who would *ever* want to be like them!? Thank goodness *we're* not. 

Do we really want our children to assume these values? It is what they are being taught, at every turn. And it is what WE are doing, on talking like this about ourselves or others. Don't we want better for our children? It starts with us, right n our mouths.

Just say “STOP IT!” Even if you think it, do not give in to those rotten sentiments in spoken language. The words have POWER, great power that every woman and man has to snatch back, with the pride and dignity of the deep, good heart.

I was told all the time by my snobby (absolutely beloved, forgiven, and so-missed) Father, and the society in which he moved, about how I should watch my diet and look out for these extra pounds. He was always commenting on whatever I put into my mouth. This started a war with my self- concept. I learned early on, that my body obviously was a measurement of my worth as a person. I took it on, swallowed it up for years and years. I wonder, in all seriousness, how much of this self-rejection and hatred resulted in my life-long poor health. Mind and body are roommates, after all. Self-hatred is insidious, and so far-far reaching. 



I also must add that when cancer evoked my 70+ pound weight loss which is irreversible, due to constant nausea and vomiting, SO many people said to me, in specific reference to the weight-loss, "Wow, look at you hot little bod!" "Wow, you look *great!*" and other such absurd comments. I was HEALTHY at 180, and I am unhealthy, weak, and ravaged at my "hot" 110. As they say, "SMFH."

Time to slowly practice at taking back our lives and DIGNITY.


Abajo -- la vieja, gorda y SANA Joana, y la enfermiza Joana de hoy. Flaca, flaca, como una bicicleta.


Below, The old, HEALTHY, chubby Joana, and the skinny, ill Joana of today.




1 comment:

  1. Joana, estoy de acuerdo contigo, esos lugares comunes nos perjudican mucho en nuestras vidas. Y nunca nos han enseñado a mirar nuestra belleza interior que es la que tiene esos valores espirituales que son los que nos ayudan a luchar y a ser más felices. Te mandaré dos fotos mías, una delgada y otra gorda. En las dos etapas de mi vida gorda y flaca he sido feliz. Me he aceptado a mi misma. Y de niña sufría mucho que mi madre me decía: "Mira qué artes llevas de vestir ¿No te da vergüenza que te vean los demás? Mira qué pelos (cabellos) llevas sin arreglar" Y yo me sentía una ogra despeinada y mal vestida... Y eso si me hacía daño, porque me creaba complejos de inferioridad de persona descuidada... Luego lo superé dejando mi apariencia a un lado. Y atendiendo más a mi interioridad. Y así soy. Y así me acepté de por vida un desastre por fuera, tal vez una poeta por dentro. Pero creo que lo importante es ser feliz contigo misma. Te adjunto este poema que escribí hace ya muchos años, antes de conocerte, Joana, y creo que expresa mi forma de pensar y de ser y estar en el universo.

    AUTORETRATO

    Única en mi yo soy: ¿O tal vez habrá otra?
    ni parezco a tus ojos ni a tu tacto,
    ni a tu boca, tus manos ni tu risa
    tú en ti eres diferente y yo distinta.

    Siento la magia de saber que existo
    me fortalece ser y estar con vida,
    bendita en la locura de saberme
    yo sola en el camino de mi misma.
    Nadie es peor que yo por más que quiera
    y quiero ser mejor, siempre lo intento
    pero no lo consigo… y me atormenta
    Única en mi soy la noche de mis días
    y luz resplandeciente de mis noches
    Dios me hizo sola en mi: ¡La vida es mía!

    Julie Sopetrán (Poemas 1972)

    Para ti, y para tus lectores. Un abrazo muy fuerte y yo te veo bien en las dos fotos. En la primera gordita pero alegre. En la segunda flaca y con experiencia de haber vivido y sufrido mucho. Las dos me sirven.

    ReplyDelete